El mozo me dijo: «Abuelo, si no te alcanza, no vengas». No sabía que ese era mi restaurante
«Abuelo, si no te alcanza, no vengas». Me lo dijo un mozo de veintidós años en el restaurante que levanté con mis propias manos. Esa noche cené en mi propio local. El pedido sumaba 6.200…


